Actualidad

Las seis tendencias de pago que destacarán en 2026

Las seis tendencias de pago que destacarán en 2026

Este año 2026 estará marcado por la simplificación de los pagos de todo tipo, así como por el aumento en la segurida de las interacciones digitales, según Mastercard, después de unos años en los que el ecosistema de pagos se ha transformado de manera profunda. El «tap to pay» se ha hecho mucho más frecuente, las instituciones financieras tradicionales están explirando el blockchain y la IA generativa es cada vez más importante en la protección contra el fraude.

Estos cambios han difuminado las barreras geográficas para el comercio global, y el acceso instantáneo a los ingresos ya no es un valor añadido sino una exigencia. Además, ha provocado que lo digital esté sustituyendo a los cheques y las carteras físicas. Sobre todo entre los jóvenes. La convergencia de estas y otras tendencias están expandiendo a más velocidad las opciones de pago, lo que está redefiniendo cómo se mueve el dinero, cómo se construye la confianza y cómo se crea valor.

Este 2026 estará definido por una constante: la manera en que los pagos se están personalizando y son cada vez más predictivos e interoperables entre las plataformas de pago tradicionales y las nuevas. En este contexto, Mastercard señala seis tendencias más que pueden influir en la manera de realizar pagos este 2026.

1 – Comercio agéntico seguro

En 2025 la IA generativa demostró que es más que un motor de recomendación, con la promesa de que los agentes impulsados por IA empezarían a gestionar transacciones en nombre de los consumidores y las empresas. En 2026, el comercio agéntico se ampliará, y también los mecanismos de protección. Esto facilitará y hará más segura su integración en los flujos de transacciones. La industria se centrará en cómo identificar si un agente es legítimo, en reforzar la autenticación y reducir el fraude, así como en registrar o entender cuál era el fin original de una transacción de IA si sale mal.

2 – Conexión de criptomonedas con comercio fiduciario

Las criptomonedas, hasta ahora, se usan sobre todo para invertir y no han conseguido extenderse al uso diario, con pagos o envíos de dinero con facilidad. Esto está cambiando gracias a las stablecloins, un tipo de criptomoneda que mantiene un valor estable porque estén ligadas a monedas tradicionales, como el euro.

En el último año y medio, Europa y EEUU han aprobado leyes y regulaciones claras para ellas, lo que ha dado a bancos y entidades financieras la confianza necesaria para empezar a trabajar con ellas y ofrecerlas de forma segura. En 2026 se espera una mayor colaboración entre los actores del ecosistema, lo que facilitará y securizará el pago y el movimiento de dinero con criptomonedas.

3 – Redoble de la apuesta por la identidad digital

A medida que crece el ecosistema digital, lo hace la importancia de que empresas y consumidores sepan en quién pueden confiar. Para que el ecosistema digital crezca será esencial contar con herramientas de verificación de identidad más sólidas que permitan también demostrar la identidad, así como confirmar la de las personas con las que se interactúa, de manera más rápida y sencilla.

En 2026 habrá carteras de identidad digital que facilitarán el acceso a servicios financieros, gubernamentales y de otro tipo, incluso con verificación de edad, además de una aceleración de la capacidad de generar alias verificados para transcripciones criptográficas, lo que eliminará la necesidad de las direcciones complejas. La expansión de los servicios de identificación digital a los mercados en desarrollo podría también acelerar su inclusión en la economía digital.

4 – Redefinición del consumo para la era de la economía circular

El crecimiento del modelo de economía circular está creando la oportunidad de poner en marcha ciclos de pago regenerativos en los que las transacciones pueden permitir e incentivar opciones más sostenibles, como modelos de recarga, programas de recogida de artículos y deṕositos asociados a la entrega de productos reutilizables. Esto aporta ventajas tanto a consumidores como a minoristas.

5 – Personalización de pagos, beneficios y riesgos

Los pagos y la banca se están adaptando al consumidor, y en 2026 veremos el auge de herramientas que se pueden personalizar según nuestros comportamientos de gasto y objetivos financieros. Esto incluirá credenciales de pago que permitirán establecer reglas cobre cómo queremos pagar. Eso sí, con límites.

Gracias a la información de miles de millones de transacciones, las pequeñas empresas y las que tienen historiales crediticios escasos pueden beneficiarse de que los prestamistas puedan acceder a información más detallada, análisis avanzados y datos financiertos abiertos autorizados para evaluar mejor la solvencia de los que piden préstamos individuales.

6 – Facilitar la economía instantánea para todos y en todas partes

El pago en tienda puede ser todavía más fluido con soluciones biométricas, mientras que el pago online con un click estará a nuestro alcance en 2030, gracias a la aceleración de la tokenización en el mundo, que elimina la introducción manual de números de tarjeta y contraseñas estáticas.

Por parte de los comercios los pagos en tiempo real se están haciendo realidad, y con la previsión de que los pagos transfronterizos globales superen los 250.000 millones de dólares en 2027, se espera más innovación e inversión en este ámbito. Esto, entre otros beneficios, permitirá que las empresas pequeñas puedan acceder al mercado global.

Artículo AnteriorSiguiente Artículo

Suscríbete gratis a MuyCanal

La mejor información sobre el canal de distribución informático en su correo electrónico cada semana. 

¡Suscripción completada con éxito!