
Las empresas medianas europeas, a pesar de que quieren crecer, están experimentando límites debido a unos procesos financieros que no pueden acompañar ese crecimiento. Según un estudio de Pleo, un 91% de empresas europeas está creciendo, o tiene planes de expandir su negocio en los próximos años, una cifra que en España aumenta hasta el 94%. Pero este crecimiento genera inquietud, porque el 83% de ellas están preocupadas por su capacidad para gestionar la expansión de forma eficaz (un 89% en España).
Estos datos reflejan una preocupación en aumento en las empresas europeas: que mientras estas mantienen una ambición de crecimiento fuerte, muchas encuentran barreras para gestionar la complejidad operativa que conlleva dicho crecimiento.
A medida que las empresas crecen, los equipos de finanzas se enfrentan cada vez a más complicaciones en operaciones por la expansión internacional, el aumento de procesos de supervisión manual, datos dispersos entre distintos sistemas y menos tiempo para dedicar a tareas estratégicas de alto valor.
Las complicaciones se intensifican sobre todo en los procesos de expansión internacional. El 64% de empresas en crecimiento considera que estar en varios mercados es fundamental para seguir con su expansión. Pero el 72% señala que gestionar la actividad en distintos países de Europa implica tener que tener en cuenta normativas, procesos y requisitos complejos. Un 65% asegura que entrar en un mercado nuevo puede ser tan exigente como poner en marcha una empresa desde el principio.
Entre los responsables de finanzas españoles esta impresión es todavía mayor, ya que el 71% asegura que expandirse internacionalmente es como lanzar una empresa desde cero, frente al 53% que piensan lo mismo en Alemania. Un 69% reconocen que el crecimiento les obliga a encontrar un equilibrio cada vez más complicado entre el impulso al negocio y el mantenimiento del control del negocio. En España, un 82% de empresas en expansión creen que existe una disyuntiva entre ambos conceptos.
Además, un 72% asegura que escalar conlleva un aumento de la complejidad financiera de la empresa, y un 65% señala que conservar la visibilidad y el control de las finanzas es más complicado a medida que crece esta. Muchas empresas intentan afrontar una fase de crecimiento con sistemas financieros no diseñados para ello. Un 52% de las empresas en expansión asegura que su negocio está creciendo más rápido de lo que sus herramientas financieras pueden gestionar (49% en España). Y un 48% reconoce haber experimentado fallos o limitaciones en sus sistemas financieros por la presión del crecimiento (47% en España).
La supervisión manual es otro de los grandes obstáculos desde hace tiempo. El 50% de los responsables financieros consultados asegura que su ecosistema actual de herramientas necesita demasiada intervención manual para funcionar bien. Un 38% cree que su tecnología financiera no podrá sostener la próxima fase de crecimiento de la empresa (34% en España). A pesar de ello, el 21% de empresas siguen gestionando los gastos corporativos principalmente a través de simples hojas de cálculo.
Según el estudio, estos problemas en las empresas en expansión llevan a unas operaciones financieras cada vez más reactivas, fragmentadas y difíciles de controlar. Uno de los factores que más contribuyen a esta situación parece ser la falta de integración entre sistemas, y un 38% de los responsables financieros españoles asegura que la desconexión entre herramientas genera una carga administrativa excesiva.
De media, los profesionales financieros dedican el 19% de su tiempo a tareas administrativas, y solo el 16% del mismo está destinado a actividades estratégicas orientadas al crecimiento y a la toma de decisiones. Un 56%, además, asegura no haber tenido un solo día completo sin interrupciones durante el último mes para dedicarse a tareas estratégicas (un 60% en España).
Mientras, un 53% cree que su función necesita más aportación en planificación, crecimiento o toma de decisiones, pero reconoce no tener el tiempo necesario para ello. Esto lleva a que solo un 29% sienta que sus conocimientos y experiencia se usan plenamente en la empresa. En España, este porcentaje baja al 27%.
Además, se están dejando en segundo plano diversas tareas estratégicas importantes. Entre ellas la elaboración de escenarios financieros, las iniciativas de innovación, el análisis de mercado y la elaboración de modelos estratégicos. En España, las actividades que quedan desplazadas con mayor frecuencia por las necesidades operativas son el desarrollo profesional (31%), las iniciativas de innovación (28%), el análisis de la competencia (27%), el análisis de mercado (26%) y la planificación de escenarios financieros (24%).
El estudio apunta a que las empresas no necesitan más herramientas, sino operaciones financieras diseñadas para crecer al ritmo de la empresa. Un 48% de las empresas en expansión cree que sus herramientas financieras actuales carecen de bastantes capacidades de automatizaicón e IA. Además, un 42% identifica los flujos de trabajo automatizados como una de las funciones más necesarias y menos presentes en su ecosistema tecnológico. También tienen falta de integración entre sistemas, lo que para el 36% de los responsables financieros genera una carga administrativa excesiva.
En cuanto a las capacidades que los responsables finencieros ven como prioritarias en sus herramientas de gesión, las principales son una mejor integración nativa con las plataformas y sistemas que ya utilizan (49%), la necesidad de contar con una contabilidad más precisa y fiable (40%), las integraciones con sistemas de gestión de recursos humanos (HRIS) (35%), los flujos de trabajo automatizados (33%) y una visión centralizada de todos los gastos de la organización (26%).
En España, las prioridades son similares, aunque con más énfasis en automatización y calidad de los datos. Las capacidades más demandadas son una mejor integración nativa con plataformas y herramientas (48%), una contabilidad más precisa (38%), la automatización de procesos fiscales (36%), una mayor integridad de los datos (35%), la integración con sistemas de recursos humanos (34%) y la automatización de la gestión de proveedores (32%)





