
El iPhone 13, lanzado en 2021, es el modelo con un mayor índice de movimiento de piezas de reparación entre los clientes del distribuidor Preciosadictos, encargado de abastecer a los profesionales de reparación de smartphones en España. Le sigue el iPhone 11, de 2019. Cambiarle la batería cuesta 42,98 euros, y la pantalla, 75,99 euros. Son unos precios que representan entre el 4% y el 8% de un iPhone 16 nuevo.
La edad media de los modelos para los que se compran piezas supera los cinco años. La pieza más demandada en la compañía es la pantalla del iPhone 11, de 2019. En cuanto al iPhone 16, el modelo más barato de Apple, que iguala o supera al iPhone 13 y al iPhone 11, acaba de subir 150 euros su precio con la llegada de la gama 18 Pro, lo que reduce su precio de reparación con respecto al de un terminal nuevo.
Las seis piezas más vendidas de todas se reparan por entre el 3% y el 8% del precio de un iPhone nuevo equivalente. En los modelos más recientes, o en los de la gama Pro, su pantalla está entre el 9% y el 13% del precio total del terminal. Un iPhone 13 reacondicionado cuesta en Preciosadictos un mínimo de 308,25 euros, menos de un tercio de lo que cuesta un iPhone 16 nuevo. Cambiarle la batería supone el 13,9% de ese precio.
Las baterías tienen más relevancia que las pantallas entre las piezas más demandadas: un 53% frente a un 47%. Madrid, Cataluña y Galicia están a la cabeza, por territorios, de la reparación profesional. Andalucía, a pesar de su relevancia en cuanto a población, no está entre las seis primeras regiones en reparaciones de smartphones. Eso sí, el plazo de transposición de la directiva europea del derecho a reparar venció el 31 de julio de 2026, y España sigue sin publicar la ley.
Estos datos salen de un estudio elaborado a partir de los datos de venta de respuestos de la empresa, así como de las tarifas de reparación que tiene en Coslada (Madrid). Miguel Calero, Cofundador y CEO de Preciosadictos, destaca que «los datos dicen algo que en el sector vemos cada día. La gente no repara el móvil del año pasado, alarga la vida del que compró hace cinco o seis años. Y le sale a cuenta. La ley del derecho a reparar llega tarde, pero los españoles ya lo ejercen por su cuenta. Cambiar una batería por menos de 40 euros frente a gastar más de 900 en un móvil nuevo es una decisión que se toma sola».





