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El trabajo híbrido ya está aquí ¿qué retos supone?

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La pandemia nos ha enseñado muchas cosas en cuanto a tecnología y digitalización; las empresas han comprendido que pueden mantener sus operaciones de negocio mientras que los trabajadores se han acoplado al trabajo híbrido. Pero para que esta realidad funcione todavía hay retos que asumir. Desafíos que demuestran que se puede ser igual de productivo o más trabajando desde casa que en las oficinas de la organización.

Poco después, los unos y los otros también han comprendido que pese a las indudables ventajas que tiene el trabajo en remoto, el contacto social sigue siendo necesario y que en muchas ocasiones, la máximas cotas de creatividad y de resolución de problemas de alcanzan no cuando nos comunicamos a través de Zoom, sino cuando nos juntamos alrededor de una mesa para discutir distintas ideas.

Y así, si en 2021 la palabras del año en el mundo corporativo ha sido «teletrabajo», en 2022 no ha tardado en ser sustituida por «trabajo híbrido», lo que implica una mayor flexibilidad a todos los niveles. Que esta forma de trabajar híbrida o mixta ha venido para quedarse no lo decimos tan solo nosotros. Estudios como el que acaba de publicar el MIT Sloan Management Review para el que se han encuestado a 1.561 directivos IT (desde CIOS, a CEOS, pasando por administradores de sistemas y personal IT) de 12 países y en el que llegan a conclusiones bastante reveladoras sobre este panorama híbrido que se presenta.

¿La principal? Que el 35% ya considera que ofrecer a los trabajadores la posibilidad de desarrollar su labor a distancia es una condición indispensable para que una oferta laboral sea atractiva, mientras que un 59% afirma que ofrecer esa posibilidad es una de las ventajas que se pueden ofrecer a cualquier trabajador para incrementar su compromiso con la empresa. Dicho de otra forma: las compañías que no ofrezcan a sus empleados la posibilidad de teletrabajar, parten en una situación de desventaja.

Y aunque esto es así, son precisamente los directivos IT los primeros que son conscientes de cómo en ese escenario híbrido la complejidad crece de forma exponencial. Incrementa en primer lugar a nivel organizacional, desde cómo se distribuye el espacio en la oficina a cómo nos aseguramos que mantenemos el sentimiento de pertenencia a la organización; desde cómo conseguimos que trabajar desde casa no suponga emplear más horas, a cómo conseguimos realizar reuniones más productivas e inclusivas, que tal vez incluyan a personas que se encuentran en la oficina con otro grupo que participa on-line.

Los retos tecnológicos

En este modelo mixto, también supone superar retos tecnológicos de todo tipo, comenzando con algo tan «trivial» como conseguir videoconferencias de calidad, un terreno en el que precisamente hemos visto cómo las empresas tecnológicas han pisado el acelerador en el último año, con innovaciones que han incluido la reducción del ruido de fondo, la traducción de idiomas en tiempo real o una nueva generación de cámaras web inteligentes que sufren a las personas. Que esta semana HP haya invertido nada menos que 3.300 millones de dólares por hacerse con el fabricante de soluciones de videoconferencia Poly nos da alguna pista del grandísimo interés que hay en este mercado.

Pero ofrecer una reunión on-line de calidad es tan solo el primero de los problemas que tienen que superar las empresas. Como constatan cada vez más responsables técnicos, la falta de eficiencia en la conectividad de red cuando se trabaja a distancia, se le pueden sumar otros factores de riesgo como el no tener un ancho de banda suficiente, interrupciones en el tráfico y, como consecuencia de todo lo anterior, un bajo rendimiento de las aplicaciones críticas de la empresa.

A estos «inconvenientes técnicos» se le suma la necesidad de tener que reforzar la seguridad de las conexiones de los trabajadores que desarrollan su actividad a distancia, donde resulta de vital importancia que pueden disponer de un acceso seguro a la red corporativa para entre otras cosas, poder usar aplicaciones críticas en sus tareas diarias.

Work from Anywhere

Allí donde no siempre llegan las soluciones VPN y en donde incluso las plataformas VDI se quedan cortas, lo que estamos viendo en los últimos meses es una oferta de nuevas plataformas que, basándose en gran medida en el cloud, tienen como objetivo replicar en los equipos de los «trabajadores a distancia», la experiencia de hacerlo en la oficina, es decir: asegurar una conexión de calidad con el centro de datos de la empresa, que esa conexión sea segura y que las aplicaciones críticas funcionen sin problemas.

Una de las más interesantes y de la que os hemos hablado en MCPRO hace unos días es «Work from Anywhere» una solución SD-Wan de VMware que asegura un entorno productivo y seguro para que los empleados puedan trabajar a distancia. No es la única por supuesto, pero precisamente por esa aproximación al trabajo híbrido de la que hablábamos antes, es una de las que merece la pena considerar.

Sobre los retos (más allá de los que hemos mencionado) tecnológicos que se encuentran las empresas y la mejor forma de darles respuesta, nos habla precisamente VMware en este documento técnico que os animamos a descargar. Entre otras cosas porque no sólo descubriréis cómo solucionar los principales problemas que la mayoría de las empresas asocian a estos entornos de teletrabajo sino que también entenderéis cómo se puede implementar una solución que da respuesta a estos inconvenientes de forma cómoda y sencilla.

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