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Cómo convertir la formación tecnológica en ingresos

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Todos sabemos que el conocimiento es poder en cualquier faceta de la vida y, mucho más si cabe, en el sector tecnológico. Y es que la innovación que vivimos en estos días hace que la formación tecnológica se convierta en la llave maestra de nuevas oportunidades. Pero, realmente puede ser mucho más; puede ser el incentivo perfecto para ahorrar costes y aumentar ingresos ¿Cómo lo conseguimos? Lo vemos.

Tener un equipo capacitado y formado debería ser una apuesta de presente y futuro para cualquier partner TI. No solo porque muchos fabricantes así nos lo exigen para poder entrar en su selecto ecosistema de canal, sino también porque es un aliciente para incrementar el negocio. Y es que cuanto más formado esté el proveedor en determinada tecnología, más posibilidades de conseguir proyectos, clientes y, en definitiva, más ingresos.

Formación como servicio

Más allá de la obligada preparación interna de los partners TI, con la formación tecnológica se abren nuevos frentes para incrementar el negocio y ahorrar costes de puertas para fuera. Opciones donde la formación como servicio se corona como una ventana de oportunidad y una ventaja competitiva clave.

En este sentido, muchos partners TI están desarrollando nuevas vías de ingresos a través de esta formación tecnológica para sus clientes. Unas empresas que necesitan un compañero de viaje que asuma su proceso de digitalización, pero que, a la vez, necesitan caminar de forma autónoma en ciertos momentos. Es, en estas situaciones, donde se puede ofrecer un valor al cliente final que además redunde en el negocio del partner.

Y para muestra un ejemplo. Un MSP puede reducir número de tickets relacionados con el soporte técnico con medidas tan sencillas como una pequeña formación puesta a disposición de los clientes, ya sea un videotutorial o una pequeña explicación escrita o por videollamada. Con ello se ahorra algunas de las consultas más frecuentes y puede enfocar su área de apoyo a otros casos más complejos o de valor.

De hecho, cada vez más proveedores de servicios y partners TI, en general, reconocen que la formación tecnológica a los clientes es una fuente de ingresos recurrente a explotar. Una fórmula permite que el clásico papel del partner como asesor de confianza se eleve a un grado superior: al de formador de la transformación digital.

El reto es poner precio a esta formación como servicio

Por supuesto, convertir esta educación y formación en un servicio no es una tarea sencilla. El cambio implica mostrar a los clientes que el conocimiento de los partners tiene un valor y como tal, debe ser correspondido económicamente.

Además, implica el poder tener los recursos y la estructura necesaria para trasladar esa formación tecnológica. No podemos permitirnos el lujo de ofrecer una formación como servicio, si después no tenemos ni el tiempo y el equipo para esos conocimientos a los clientes. En este sentido, es vital contar con una estrategia construida alrededor de esta educación TI.

Sin embargo,, el reto principal es el de valorar y poner un precio a esa formación tecnológica o incorporarlo dentro de la estrategia empresarial del partner TI. Una decisión complicada que se puede aplicar prácticamente a cualquier servicio TI, un apartado que es intangible, por lo que puede cuesta definir, pero que bien aplicado, puede tener un valor incalculable.

Una opción puede ser ofrecer esta formación tecnológica como un paquete dentro de una propuesta. Establecer un baremo de precios según las horas dedicadas o las personas a formar, y llevarlo a una tabla de precios. De esta forma, no será igual proponer la implantación de Microsoft Teams, por ejemplo, que ofrecer esta solución con una formación adicional en la que cobremos X euros por cada trabajador preparado.

También podemos definir esta formación tecnológica como un valor dentro de un proyecto más amplio. Ofrecer contenidos formativos en base a las dudas más frecuentes de forma gratuita o calendarizar webinars para todos los clientes donde se establezcan los puntos básicos de las soluciones que distribuimos, pueden ser algunas ideas. Diferentes alternativas que dependerán de la casuística de cada partner.

En definitiva, la brecha tecnológica en las empresas en España es una realidad. Una clara oportunidad para el canal de distribución que debe llevar este gap a su terreno y convertirlo en un servicio más de valor. ¿Estás en ello?

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Verónica Cabezudo
Coordinadora editorial de MuyCanal. Danzando día a día entre partners, mayoristas y fabricantes para profundizar en el canal de distribución tecnológico.

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